Educación Ambiental y Cuarentena
- 5 may 2020
- 31 Min. de lectura

Espero que este trabajo sea de interés y que puedas recoger de él nuevas ideas o bibliografía. Mi mayor deseo y disfrute es que pueda serte de ayuda. Todo el trabajo tiene sentido si tiene ese fin.
*En esta entrada se recoge un escueto resumen, para acudir a la bibliografía empleada, puedes descargarte el documento completo que está adjunto al final de esta entrada. Sé que no es una aportación perfecta y que todavía queda mucho por pulir y mejorar. Aún así, espero que aporte un poco. Muchas gracia por dedicarle estos minutos a leer mi trabajo*
Introducción
“Es lo que echamos en falta en estos días de confinamiento y de vida en nuestras casas: poder salir y disfrutar de la naturaleza y del entorno.”
Teresa Ribera- Cuarta Vicepresidenta del Gobierno de España
y Ministra de Transición Ecológica (2020)
En el presente blog se muestra un resument sobre un “estudio de caso” realizado durante el período de estado de Alarma en España durante el confinamiento previo a las Fases de “vuelta a la normalidad” por el COVID-19. Este “estudio de casos” es una aproximación amateur a lo que es la percepción de la naturaleza en los hogares desde un punto de vista educativo e interactivo. Para ello, se ha realizado una recopilación documental la cual cuenta con una síntesis de la situación del estado de alarma, junto con una revisión bibliográfica sobre aspectos como la situación vital de los españoles, las cuestiones generales en tanto a la salud ambiental, el aprendizaje a través del entorno, y, concretamente, de la educación ambiental en los espacios.
La motivación surge gracias a la visualización a través de las redes sociales de diferentes anhelos en el confinamiento de muchos conocidos. Estos anhelos estaban fuertemente vinculados con experiencias en entornos naturales. Por otra parte, muchas personas aquejaron su situación de poco espacio en el hogar y la falta de movilidad. Se pretende evidenciar una realidad aparentemente oculta: ¿En qué grado el confinamiento, atendiendo a las características del hogar de cada persona, afecta a las emociones con respecto al contacto con la naturaleza?
Marco conceptual
En este caso, se debe comenzar a exponer las medidas generales adoptadas para la cuarentena. En España, se establece el Estado de Alarma, emitiendo el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la COVID-19.
“Las medidas que se contienen en el presente real decreto son las imprescindibles para hacer frente a la situación, resultan proporcionadas a la extrema gravedad de la misma y no suponen la suspensión de ningún derecho fundamental, tal y como prevé el artículo 55 de la Constitución.”
Atendiendo a esta suspensión de derechos temporales, también podremos observar otros derechos afectados por la situación de cuarentena. Estos derechos no son limitados por la vía legislativa, pero sí a efectos prácticos dado el confinamiento y por las situaciones personales de cada individuo. Dentro del Capítulo Segundo y Tercero de la Constitución, prácticamente la satisfacción de dichos derechos se ven limitados.
Las diferencias entre unas u otras estancias atendiendo a las condiciones materiales es palpable. En el hogar, resaltan la brecha social y de clases. Sin duda, esto pone en relieve, una vez más, que incluso la enfermedad no escapa a las diferencias sociales. Ya sea de capital, gobernanza, o salud, así como diferentes grados de vulnerabilidades personales. Las diferencias entre unas u otras estancias atendiendo a las condiciones materiales es palpable. En el hogar, resaltan la brecha social y de clases. Estas son expuestas constantemente a través de las redes sociales (RRSS a partir de ahora). Para comprender la situación de la población general haremos una búsqueda dentro del estudio de Los Indicadores de la Calidad de Vida (INE, 22 de octubre 2019). Y vemos los siguientes puntos a destacar:
Económicos: la riqueza neta de los hogares disminuyó entre finales del año 2011 y finales de 2014 en un (22,1%) y la riqueza media un (7,7%) en euros del año 2014. En cuanto a la población en riesgo de pobreza relativa el porcentaje en España es de un 21’5%. Otro factor importante es la población con falta de espacio en la vivienda que en España, la media es de que el 4’7% vivía en un espacio inadecuado. Finalmente, la satisfacción con la vivienda la media Nacional es de 7,3. Los números más valorados (48,1%) son entre 7 y 8 puntos.
Salud: La esperanza de vida en el año 2018 el valor calculado es de (85,9 años) para las mujeres y de (80,5 años) para los hombres. En comparación, la esperanza de buena salud sitúa a los hombres en los 69,0 años, y a las mujeres en el 69,9. Otro indicador interesante es la salud autopercibida tiene una valoración en porcentaje positiva, ya que el 73’7% de las valoraciones son entre bueno y muy bueno. Salud mental en la población general, .en España la situación de la salud mental, con respecto a prevalencia de cuadros depresivos activos, previa a la alarma sanitaria, se traduce en una media de 7’34% de personas con algún cuadro depresivo.
Medioambientales (datos del 2013): La satisfacción en el entorno en el que vives se valora de 1 a 10. La valoración media a este respecto es de 7’2. También existe un indicador sobre satisfacción con zonas verdes y áreas recreativas, siendo la media de satisfacción es de un 6,6 a este respecto.
Experiencia general de Vida: La satisfacción global con la vida la media es de 7,3. Y en cuanto a los sentimientos positivos España se sitúa con un porcentaje de 71,5% en muy a menudo.
Distribución de la población: Según datos del Banco mundial, España presenta un total de un 80% de la población está concentrada en centros urbanos.Con una tasa de crecimiento urbano del 0,7 %.
Con respecto a la salud mental, puede verse agravada por el confinamiento. China es un país que cuenta con experiencia. Datos aportados por Rajkumar (2020), explica que en la población general de China existe una prevalencia de síntomas como la ansiedad (moderada o severa, del 28’8%, de depresión del 16’7% y de estrés del 8’1%). Este mismo autor alega que las personas más propensas a sufrir estas dolencias son mujeres, estudiantes, sugestión por síntomas de COVID-19 o personas pobres. Así se tiene en cuenta que exista una pandemia paralela al COVID-19 de miedo, ansiedad y depresión (HaoYao, Jian-HuaChen, Yi-feng Xu, 2020).
El entorno, como vemos en los indicadores, juega un papel esencial en la vida de un ser humano. Como podemos atender a este art.45 de la constitución, el disfrute del medio ambiente se entiende como una parte del desarrollo de las personas. En estos derechos limitados, con respecto a este trabajo, es imperativo citar el art. 45 referido al disfrute del medio ambiente y a la calidad de vida.
“Artículo 45 1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.”
El término empleado en España está claramente enfocado en los espacios naturales. A continuación, valoraremos el ambiente de un individuo a partir de la teoría ecológica de Bronfenbenner, de forma esquemática en 3 dimensiones. Nos encontramos también ante un paradigma global muy complejo. El cambio climático ( a partir de ahora CC) es una realidad respaldada por gran parte de la comunidad científica. No en vano, se realizan anualmente diferentes conferencias internacionales que abordan dicha temática profusamente de forma multidisciplinar. La más reciente, la vigésimo quinta Conferencia de las partes (COP25) sin olvidar los Objetivos del Desarrollo Sostenible. El CC, según el Informe de WWF sobre Pérdida de Naturaleza y Pandemias (2020), es uno de los factores que más imperan sobre la propagación de enfermedades desconocidas. Ya que, por una parte, tiene un impacto directo en los propios daños causados a la salud, y, por otro, amplifica las amenazas a la biodiversidad y favorece la expansión de virus y bacterias (o de sus vectores), también conocidos como zoonosis. Estas, según WWF, representan más del 70% de las enfermedades humanas en las últimas cuatro décadas. Es por esto que estamos ante una situación compleja, pero que entendemos que es producto de una construcción a lo largo de la evolución humana. Y al igual que generamos acciones, podemos reorientarlas. Por ello, hablar de “Derechos de la Naturaleza” no es una aportación descabellada. (Acosta, A. (2010). Una de las necesidades a cubrir eficientemente dentro del marco de la justicia ambiental, es la de la salud ambiental. Y es de reseñar dicha importancia, ya que se estima que la insalubridad del ambiente provoca morbilidades, con más de 100 enfermedades y traumatismos, provocando que 12,6 millones de personas pierdan la vida cada año (datos del 2012 por la OMS). La directora Ejecutiva de UN Environment en The sixth Global Environment Outlook (GEO-6) indica sin lugar a dudas:
”La ciencia es clara. La salud y prosperidad de la humanidad está directamente vinculada al estado del medio ambiente”.
Ante estas afirmaciones por parte de la UN Environment podemos incluir el concepto de “Una Salud” (One Health en inglés). Este enfoque se define de la siguiente forma por la web del movimiento One Health Initiative:
“El concepto de Una Salud es una estrategia global para expandir colaboraciones y comuniones interdisciplinares en todos los aspectos de la salud humana, animal y ambiental.“
La OMS también expresa la importancia de este enfoque, reseñando que tiene una practicidad en cuanto a diseñar y aplicar programas, políticas, leyes e investigaciones. Resalta, también, que para que funcione este enfoque, todos los profesionales de la salud de todos los seres vivos y del medio ambiente deben colaborar. Por lo que entendemos que es necesario tomar medidas a partir de este momento que se alineen a favor de la sostenibilidad ambiental. El CC no es un problema aislado. Por ello, Alberto Sanz y Candela de la Sota expresan la importancia de la acción ciudadana tanto individual como colectiva (promovida también por la concienciación y la Educación Ambiental), el cambio de políticas, apostando por servicios públicos, así como el cambio en el sistema estructural, deben ser medidas a reflexionar. En esta línea, desde la UE se proyecta un Green Deal como un espacio de trabajo para abordar estas iniciativas. Es una herramienta para estimular la economía y crear trabajos a la vez que estos están transicionando para economías verdes y eficientes. Por ello, el Green Deal, para Teresa Ribera (cuarta vicepresidenta del gobierno y ministra del Ministerio de Transición Ecológica), es un plan fundamental que auna a los Estados miembros de la UE en la misma dirección. Una economía baja en carbono, circular, respetuosa con los ecosistemas es la vía para comprender la forma ambivalente de lo que son soluciones buenas para la naturaleza son buenas para las personas. Incluyendo, así, la resiliencia frente al CC. Atendiendo a esto, es importante reseñar que una gran parte de la población española (más de un 80%) vive en zonas urbanas según el Banco Mundial. Esto hace que sea imperativo poner nuestro foco atencional en el estado medioambiental de las mismas. Es decir, entender cual es la situación de las mismas en cuanto a su sostenibilidad. Podemos incluir, a este respecto, que el concepto de metabolismo urbano como indicador de la sostenibilidad de una ciudad. Este metabolismo urbano nos indica cuales son las necesidades que necesitan cubrir las ciudades. Desde un punto de vista del desarrollo sostenible en línea con los ODS (objetivo 11), este metabolismo debería reconvertir favorablemente sus residuos en recursos. Con el fin de no perjudicar a su entorno y así no ser un foco de contaminación. A este respecto existen proyectos como el European Innovative Education Porgram for Urban Health (UNI-Health) o Biophilic Cities en EEUU. Estas entidades hacen hincapié en este cambio hacia una ciudad sostenible, mirando por un trabajo conjunto por la contribución a la creación de espacios urbanos con una naturaleza que enriquezca el ambiente cívico y la cultura. Así como crear una red de conocimiento internacional sobre la salud urbana y la creación y promoción de entornos saludables en el diseño de ciudades y políticas urbanas. De esta forma, sus líneas de acción son unas ciudades en las que se pueda caminar, con naturaleza integrada y espacios para los encuentros e intercambios sociales. Así mismo, las infraestructuras verdes pueden soportar la salud ambiental y de ecosistemas. Estos ecosistemas sanos, provee agua y aire limpia, almacenamiento de carbono, polinización, etc. También desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el CC protegiendo de las inundaciones y de otras catástrofes medioambientales. Teniendo esto en cuenta, atendemos que estas infraestructuras trascienden el valor ornamental. Es necesario entender en qué circunstancias se encuentra España con respecto a estas infraestructuras verdes. Podemos obtener un análisis general de la situación en España. Para ello, tendremos en cuenta el Análisis de la conservación de la infraestructura verde urbana en España del 2015, por la Asociación Española de Parques y jardines públicos, según la que atienden a que el promedio de la superficie mantenida por habitante es de 3’4%. Este porcentaje es incluso menor en ciudades pequeñas. Esto se traduce a que el promedio de superficie de parques y jardines por habitante sea de 12’46 m². De superficie municipal es de 4’5, siendo 8 de cada 9 ciudades muy por debajo de la media. Por otra parte, los datos recogidos en la Agenda Urbana Española (datos 2019), indican que cualquier municipio se encuentra con zonas verdes o parques urbanos en un porcentaje siempre menor al 15’6%. Ante esta situación, comprendemos que las infraestructuras verdes son un gran soporte para la sensibilización ambiental de la ciudadanía. Entre otras motivaciones, espacios verdes que promuevan una accesibilidad sostenible. Para ello, concebir las ciudades de forma unilateral (urbanismo) es ineficiente para tratar temas multidipensionales. La visión de las ciudades como entornos educativos e interactivos para la sociedad es esencial. Desde la Carta de Ciudades Educadoras podemos comprender la complejidad de lo que supone un entorno urbano como un lugar habitable para los ciudadanos. La carta indica que la ciudad debe cambiar sus dinámicas para proporcionar ambientes resolutivos a la ciudadanía para enfrentarse a los nuevos retos como el CC o la globalización. Atendiendo a esto, no podemos simplemente fomentar espacios verdes, si no crear una harmonía social, política y de infraestructuras que puedan fomentar el cohabitar en un espacio no solo entre seres humanos de diversas características y motivaciones, si no que, también con otras especies.
Teniendo en cuenta los aspectos del contexto global y de las características ciudadanas de cara al medio ambiente. Acudiremos a los datos del CIS del barómetro de enero del 2020. A este respecto se enfocará en la preocupación general de la población española con respecto a los problemas ambientales. Podemos ver que ocupa un total del 3’4% de respuestas resaltaron los problemas ambientales entre los 3 primeros problemas. En cuanto a cual afecta más a nivel personal, se aprecia que los problemas medioambientales representan un 2’3%. Con respecto a la emergencia climática, las personas entrevistadas, el 49’7% atiende a que la situación es de emergencia climática por el peligro que supone; mas un 38’2% expone que la situación es grave, pero no de emergencia climática. En cuanto a acciones a realizar con respecto acciones a realizar, priman en mucho las individuales con un 28’6% (cambiar o adaptar las formas de vida y consumo) y la investigación científica con un 37’3%. Son seguidas por las acciones de empresas con un 25,6% y los acuerdos internacionales, con un 22%. La frase “Hay que renunciar a algo en el presente para vivir mejor en el futuro” apoyada por el 82’7% de los encuestados. Desde el Real Instituto Elcano, se realizó una encuesta titulada “Los Españoles ante el Cambio Climático”. Resume que el Cambio Climático ocupa la primera preocupación de los encuestados en un 37%, como la mayor amenaza a la que se enfrenta el mundo. Por otra parte, la Conciencia Ambiental es elevada, de 3’69 (siendo una escala entre 1 y 5 puntos). Dentro de esta concienciación, el 97% de los encuestados asume que el cambio climático existe, y el 92% afirma que es antropogénico. En el campo individual existe una notable diferencia entre hombres y mujeres, siendo 47% los hombres los que asumen dicha responsabilidad, frente al 61% de las mujeres. Por otra parte, esta mayor preocupación se expone entre personas de estudios superiores, de ideología de izquierdas, jóvenes y jóvenes adultos (entre los 18 y 44 años) y que se encuentran en espacios más densamente poblados.
Para comprender con mayor profundidad la importancia de la salud ambiental es necesario atender a lo “macro”, es decir, a lo que, de forma general, ofrecen los denominados “servicios ecosistémicos”. Estos servicios tienen múltiples definiciones, atendiendo a la perspectiva que se utiliza para surtirse de dichos servicios. Mas entendemos funciones y servidios. Las funciones serían las siguientes (Groot et al. 2002):
Funciones de regulación: Relacionado con la capacidad de los ecosistemas para regular procesos ecológicos esenciales.
Funciones de hábitat: Los ecosistemas naturales proporcionan hábitat de refugio y reproducción para seres vivos.
Funciones de producción: Los procesos fotosintéticos y autótrofos en general.
Funciones de información: Los ecosistemas proporcionan funciones de referencia y contribuyen al mantenimiento de la salud humana.
Esto puede empatarse con los servicios que propone La evaluación de Ecosistemas del Milenio en el 2003,propone los servidios a las sociedades humanas por parte de estas funciones:
Servicios de soporte: necesarios para la producción (oxígeno, agua potable, luz …).
Aprovisionamiento: productos obtenidos del ecosistema (alimentos, materias primas).
Regulación: beneficios obtenidos de la regulación (protección de especies, ciclos de agua, temperatura…).
Culturales: beneficios no materiales (satisfacción espiritual y filosófica, recreacional, estética y cultural).
Los beneficios “micro” que proporciona al estar en contacto directo con un medio rico en biodiversidad son múltiples. Tener una ambientación adecuada en los lugares comunes del hogar puede suscitar un cambio significativo en nuestro estado de ánimo. El diseño biofílico de jardines e interiores es, según Fernando Pozuelo y Oliver Heath, intentar incorporar elementos de la naturaleza en entornos humanos, para restaurar esos vínculos en pro del bienestar de los individuos y de la sociedad, independientemente del uso del espacio y su ubicuidad. Las estrategias son sensoriales en una multitud de opciones. De esta forma, el objetivo es recrear entornos naturales en espacios que no lo son. Desde la Fundación TKF (2011) emitieron una recopilación de diferentes estudios enfocados al análisis de los efectos de la naturaleza de las ciudades en la sociedad de las mismas. De carácter interdisciplinario, se evaluaron aspectos desde los individuales hasta los económicos:
A nivel individual: los estudios resaltan mejores funciones cognitivas después de paseos en la naturaleza (tanto en adultos como en infantes), mejoran los estados de humor, menor concentración de cortisol, menores niveles de estrés, menor pulso y menor hipertensión, las actividades en espacios naturales o verdes promocionan una reducción del estrés, mejoran el autoconcepto y existe una menor fatiga y una mejor recuperación de energía.
En contextos sociales: si existen ventanas desde las que se puedan ver árboles o entornos naturales asociados, incrementa la satisfacción laboral y desciende la frustración; los espacios naturales son seleccionados como los favoritos con mayor regularidad; los espacios con mayor vegetación están relacionados con el sentido de seguridad; están relacionados con el refortalecimiento de comunidades y su mayor implicación...
A nivel económico: los parques y las áreas recreativas tienen un impacto económico positivo en los comercios, en los hogares y en los gobiernos locales.
En cuanto a la naturaleza dentro del hogar, existen evidencias que el uso de colores verdes y azules (Coad y Coad, 2008), así como imágenes y vídeos de paisajes naturales en diferentes formatos (estudios de la universidad japonesa de Chiba (2019), pueden surtirnos de estímulos adecuados para relajarnos. Este último estudio aseguraba que incluso estas representaciones pueden ser de ayuda en medicina preventiva. Por otra parte, existen beneficios palpables cuando tenemos plantas en casa. Un estudio realizado en la universidad de Changsha en China (2018), concluía que las plantas de interior ofrecían confort y calidad de vida a los humanos. Ya que la fotosíntesis y la transpiración de las plantas hace fluir los ciclos de oxígeno del hogar. Esto promueve, a su vez mejorar la calidad del aire. También producían una bajada en los niveles de estrés. Incluso Ulrich et al. (1991) asocia el visionado de imágenes de naturaleza pude llegar a producir un incremento en la producción de la serotonina. Un conocido neurotransmisor que previene la depresión o la ansiedad. Alcock, et. Al (2020) infiere que existe una fuerte correlación entre el contacto con los espacios naturales, tanto públicos como privados, y la sensibilización ambiental y valores y actitudes proambientales. No solo en acciones perceptivas, si no en actividades recreativas. A su vez, los vecindarios con mayor número de espacios verdes y azules (litorales) tienen un comportamiento más ecológico, con un acercamiento positivo a nivel cognitivo y emocional de cara a la naturaleza. Desde este artículo, aduce que, las conexiones individuales con la naturaleza en zonas urbanas puede ayudar a reconectar a los individuos con el mundo natural y tener vidas más sostenibles. En este punto, podemos comprender a la Educación Ambiental como un engranaje más a tener en cuenta. Primeramente, es necesario definir, en términos generales, qué concepto de educación se plantea desde este trabajo:
"La educación es un proceso de crecimiento y desarrollo por el cual el individuo asimila un caudal de conocimientos, hace suyo un haz de ideales de vida, y desarrolla la habilidad de usar esos conocimientos en la prosecución de estos ideales".
Es decir, la educación es un proceso de enseñanza-aprendizaje. Es, pues, que este trabajo se plantea enfocado en la educación informal. Estos conocimientos aprendidos deben, favorablemente, ser representadas en su entorno para generar sensaciones y emociones que evoquen sentimientos de apego por la naturaleza y su protección. Para esta determinación he decidido apelar al concepto psicología ecológica, definida por Heras-Escribano, M. (2012) como un proceso perceptivo activo, dónde el conocimiento se genera por medio de la acción e interacción entre el sujeto y el entorno. Así, desde esta perspectiva, en contraposición a la clásica teoría cognitivista, la cognición no es representacional (es decir, no precisa tanto representaciones o lenguaje) si no que es corporeizada (el proceso perceptivo se reparte por todo el cuerpo) y que está integrada en el medio. Para poder comprender mejor esta teoría, se aplica el término inglés “affordances”. Este vocablo hace alusión a la relación epistémica que surge entre un agente (en este caso, un ser humano) y su medio. Así, los affordances son oportunidades de acción. Podríamos entenderlo en castellano como disponibilidades. Por ello, si a un sujeto (nosotros, nuestra familia) no los integramos en espacios que puedan suscitar estas posibilidades o disponibilidades, puede que no seamos capaces de generar esas relaciones epistémicas con el entorno. Francisco Mora (2013) en su libro Neuroeducación, atiende a que el origen del aprendizaje (especialmente el aprendizaje temprano del niño) debería hacerse directamente en contacto con la naturaleza. Ya que esta ofrece estímulos contenidos en intensidad, capaces de evocar percepciones, emociones, sensaciones y movimiento desde la sensorialidad y reacción al mundo real, fuente primigenia de los estímulos. Por lo que toda abstracción posterior, nace de una experiencia primera. Mataruna (1992), por su parte, expresa que el producto de estas emociones es, pues , la disposición corporal del individuo para su entorno, lo que determina y especifica sus acciones y la incidencia de conocer e interactuar con el mundo externo. También, Mora (2013), indica abiertamente que las emociones son el producto de un ser y estar en el mundo, lo que implica un proceso en el que el medio ambiente, nuestra corporeidad y el cerebro inconsciente y consciente forman un todo funcional. Por ello, es tan importante comprender que situaciones de estrés excesivo y prolongado en el tiempo, impactan en nuestro “cerebro emocional” (el sistema límbico) pudiendo “reesculpir” nuestro tejido nervioso. La relación de las emociones positivas es la mejor motivación para seguir en la búsqueda del conocimiento, y aprehender el mundo con ilusión. Para concluir estas observaciones, me resulta interesante aludir a las observaciones de Heras-Escribano y De Pinedo-García (2018), que exponen una hipótesis en la que pretenden recoger una visión más holística entre las relaciones entre sujetos y objetos a partir de las posibilidades del entorno. Así, entienden que el concepto de “nicho ecológico” puede funcionar mejor para establecer las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza. Con la Teoría de la construcción del nicho ecológico (en inglés, Niche Construction Theory, NCT) se pretende apreciar las formas del paisaje en relación con la evolución de los seres humanos, siendo estos ambientes la modificación selectiva de los organismos (Laland, K., Matthews, B., & Feldman, M. W. (2016)). Ya que, como habíamos visto con las aportaciones de Mora y Hereas, el ambiente juega un papel esencial para nuestra construcción mental del mundo y nuestras posibilidades de impacto en el mismo. El ambiente siempre ofrece oportunidades de acción, valores, significados y significantes para sociedades humanas y para individuos. Por eso, estos autores aprecian esta posibilidad de acción para beneficiar las acciones ecológicas. Esto se da por que en la interacción entre los individuos con su entorno se dan sistemas relacionales que se modifican mutuamente. El ambiente, las comunidades humanas y el individuo crean relaciones multidireccionales y multidimensionales. Estas argumentaciones pretenden ser el fundamento para apelar a una educación ambiental significativa para los individuos. Entendiendo como significativa una educación transversal, basada en los aprendizajes espontáneos, sin que exista una intervención constante por un educador ambiental, asumiendo como dicho educador al propio entorno.
Una de las definiciones más claras e históricas de la Educación Ambiental, y que ayuda a comprender lo dicho anteriormente, es la emitida desde el Congreso Internacional de Educación y Formación sobre Medio Ambiente de Moscú en 1987:
"La educación ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros".
Como vemos, esta definición cubre el carácter procesual y evolutivo, individual y social, y progresivo históricamente pero ubicado localmente.
Estudio de casos
Para poder analizar la situación actual de la cuarentena, se ha recurrido a la realización de un estudio de casos. Este tiene como finalidad realizar una lectura de la realidad analizando problemas identificados y que demandan soluciones oportunas. Se ha escogido esta metodología dado que encaja en las características del objeto a analizar. Entre ellas, se trata de un caso único, basado en un examen holístico, intensivo y sistemático del objeto de estudio. El objetivo del estudio es conocer la situación de la población objeto de estudio en cuento a su relación y vínculos con la naturaleza. Enfocado en el aspecto situacional del momento y en las emociones. A la par que se pretende suscitar en estosparticipantes la reflexión, y comprender un feedback con ellos, para poder, así, comprender las particularidades individuales y los posibles aspectos generales que fueran comunes entre unos y otros. Para este estudio de casos se han realizado dos acciones fundamentalmente:
Emisión de un cuestionario: este presenta valores cuantitativos y cualitativos que permite procurar una visión lo más completa posible. Par este cuestionario se pretende: emitir un vocabulario común para todos los participantes.
El cuestionario consta de un total de 34 cuestiones, recogidas en 5 secciones. Las Secciones son: presentación, perfil, condiciones del hogar, experiencias y vivencias, en relación con el Covid-19 y una sección para expresarse más abiertamente.
La población a la que va dirigido el cuestionario es muy heterogénea, pero se centra en población Española o residente en España. Es imprescindible tener acceso a internet y, evidentemente, el enlace para poder realizar este cuestionario. La muestra es de un total de 174 personas. El cuestionario es completamente anónimo, respetando la privacidad de los encuestados atendiendo a la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. También es interesante abordar que este cuestionario es realizado de forma voluntaria, lo que también lleva a invisibilizar otras necesidades que no se pueden recoger.
Para poder recoger el mayor número de respuestas, el cuestionario se ha difundido por dos vías fundamentales:
Contactos personales
Redes sociales: Inatagram, Facebook, Whatsapp y LinkedIn.
El Blog.
Análisis de resultados
Los resultados del cuestionario serán analizados por secciones, y se establecerán cruces de datos para poder comprobar en qué medida unas muestras de personas encuestadas presentan o no valores diferentes atendiendo a las cuestiones que se están abordando. Destacamos que los datos cruzados con mayor frecuencia dada la importancia para el trabajo y que el tamaño muestral es mayor son: edad, género, ubicación de la vivienda o la tenencia o no de ítems de Naturaleza e Items de Naturaleza Viva e Interactiva (INVIs).
Sección 1: Perfil
Edad: Las edades más representativas se encuentran en franjas de edad entre 20 y 64 años. Siendo las personas de entre 20-29 años el 29% y las personas de entre 40 y 49 años el 22%.
Género: Las mujeres representan el 74% de la participación frente a los hombres, que corresponden al 26%.
Residencia: La mayoría de los participantes residen en Galicia, siendo el 84% de la muestra. Por su parte, los residentes fuera son el 16%. Dejando un 2'3% de personas que residen fuera de España.
Procedencia: el 89'6% de las personas encuestadas son españolas. El resto de participantes tienen un mayoritario origen latinoamericano (representan el 55%); origen europeo ( representan el 37%) y africano (el 6%).
Economía del hogar: En una valoración de entre 1 y 10, los valores se sitúan entre 6 y 7 mayoritariamente (53% de las votaciones se corresponden con estas cifras).
Convivencia familiar: El 67% de las personas encuestadas viven con su familia; el 24% convive con su pareja; el 7% vive solo/a y el 2% vive en piso compartido.

Sección 2: Condiciones del hogar
Valoración de la estancia en el hogar en la cuarentena: Esta pregunta estaba planteada en un gradual de entre 1 y 10. Las valoraciones han sido muy dispersas, dado que no estaba bien formulada, dando lugar a equívocos. Desgraciadamente, se ha tenido que anular esta pregunta.

Ubicación de la residencia: Esta pregunta indica que la mayoría de las personas reside en zonas urbanas (en el centro de la ciudad, en barrios de la ciudad o en pequeñas ciudades o villas), representando el 62% de la población encuestada. En zonas semiurbanas (a las afueras de una ciudad) reside el 12% y en el rural (aldeas o rural) el 26%.

Ítems de Naturaleza en el Hogar: en esta sección se ahonda en la tenencia o no de diferentes elementos que hacen referencia a la naturaleza en el hogar. Estos ítems de Naturaleza se dividen en dos grandes grupos.
Por una parte tenemos 8 ítems, que son:tenencia de espacio verde en el hogar; tenencia de huerto; poder ver espacios verdes desde el hogar; contar con un balcón o terraza; tener plantas de interior; que dé el sol en el hogar al menos 30 min al día; tener mascotas; y contar con fotografías de naturaleza.Podemos atender a que la mayoría de personas participantes cuentan con 4 ítems o más de naturaleza en su hogar. Siendo los valores entre 4 y 6 ítems los más representativos (el 56'9% de los participantes). Las personas co mayores cantidades de ítems en el hogar son las que tienen más de 20 años y menores de 64, los hombres parecen acumular más ítems de naturaleza porcentualmente que las mujeres (de 8 ítems, cuentan con un 23% frente a las mujeres es del 12%). Las personas con valores de entre 9-10 y entre 3-6 puntos en la economía del hogar, cuentan con más ítems. Las personas que viven en el rural son las que cuentan con más ítems.

También tenemos los Ítems de Naturaleza Viva e Interactiva (a partir de ahora INVIs). Estos ítems seleccionados son: contar con espacios verdes en el hogar; tener un huerto; contar con plantas de interior y tener una mascota. Estos INVIs ya cuentan con una distribución diferente entre los participantes. Menores o iguales a 2 representan el 65% de los participantes. Las personas que cuentan con más INVIs entre 20 y 64 años y un mayor número de hombres cuentan con 4 INVIs dentro de la muestra (el 40%), mas el grupo de mujeres cuenta con mayor número de participantes con INVIs (el 90% cuenta, al menos, con 1).
Las personas con mayor número de INVIs con aquellas que cuentan con menores valoraciones en la economía del hogar (siendo gradual desde los valores de 3 -4 puntos, con más INVIs a nivel porcentual, a los 9-10 puntos, los que menos cantidad de INVIs tienen).

Sección 3: Experiencias y vivencias
Actividades asiduas relacionadas con la naturaleza: Podemos atender a que el 73% de las personas participantes realiza actividades en la naturaleza. Siendo igualitario en hombres y mujeres y entre las franjas entre los 20 y los 64 años. Se realizan con mayor frecuencia en entornos no urbanos, y las personas, tanto con más ítems de naturaleza como INVIs, realizan con más frecuencia estas actividades.

Frecuencia mensual de visitas a entornos verdes: En las gráficas podemos observar que los participantes del cuestionario visitan los espacios naturales con una frecuencia mayoritaria de entre 1 semana y 1 o dos veces al mes (representando estos valores el 61%). Por otra parte, las personas con viviendas en entornos rurales o semiurbanos son las que asisten con mayor frecuencia a estos entornos. Finalmente, las personas que cuentan con un mayor número de ítems de Naturaleza , así como INVIs, acuden a entornos naturales con mayor frecuencia.

Limitaciones a la hora de ir a espacios verdes o naturales: En cuanto a las limitaciones, vemos que el mayor limitante, con diferencia, es la "Falta de tiempo por trabajo y estudios" (esto muy compartido en personas en etapas vitales de cotización o de estudios, y en personas con valoraciones altas en la economía de su hogar), seguido por los "Desplazamientos largos", "Falta de transporte" ( estos dos compartidos por personas que viven en entornos urbanos o semiurbanos) y "Alergias". También destaca la "falta de motivación". En ningún momento los participantes han seleccionado que los entornos naturales le desagraden o les produzcan miedo. Las personas con menos limitantes son aquellas que viven en el rural o en las aldeas.

Cambio de estado de ánimo en relación con el contacto con entornos verdes o naturales: Podemos ver que sí existe cierto impacto el estar menos en contacto con los entornos naturales, representando los valores mayores de 6 en impacto con el 60% de las votaciones. Esto se hace más palpable en mujeres que en hombres. También especialmente llamativo en las franjas de edad entre 40 y 49 años. También se percibe un mayor impacto en las personas que viven en entornos urbanos y semiurbanos. Finalmente, las personas con mayor cantidad de ítems de naturaleza presentan menores valores mayores de 6 puntos. En cuanto a INVIs, las persnas con 3 o 4 INVIs presentan un impacto similar a los que no cuentan con tantos.

¿Cuánto echas de menos estar en contacto con espacios abiertos naturales o verdes?: Es muy elevada la valoración de echar de menos. Sólo los puntos de 10 ya pertenecen al 40% de los participantes. Siendo los valores superiores a 7 prácticamente el 80% de las votaciones. Vemos que a quienes les afecta más al estado de ánimo son las que echan más de menos estos espacios. Las mujeres tienen tendencia a echar más de menos la naturaleza, y las edades comprendidas entre 20 y 64 las que más inciden en que echan de menos los entornos naturales.Las personas que viven en entornos urbanos y semiurbanos presentan los mayores niveles de "echar de menos los entornos naturales". Y las personas con menores cantidades de ítems de Naturaleza e INVIs son las que más echan de menos estos espacios.

Recuerdos de naturaleza en cuarentena: La mayoría de participantes ( el 63%) han afirmado tener recuerdos de experiencias en espacios naturales durante la cuarentena. Es más acusado en personas de entre 20 y 64 años y entre mujeres más que entre hombres. Las personas que residen en zonas urbanas y semiurbanas cuentan con más valores porcentuales en esta pregunta. Y las personas con ítems de Naturaleza e INVIs presentan menos experiencias de recuerdos de naturaleza.

Planes de visitar espacios naturales: La mayoría de participantes afirma que tiene intención de visitar entornos naturales cuando acabe la cuarentena (un 76%). Está muy relacionado con aquellas personas que han afirmado tener recuerdos de experiencias en la naturaleza durante la cuarentena. Por otra parte, se muestran valores bastante equilibrados tanto en personas del rural como de zonas urbanas y semiurbanas (presentando más "NO" en las personas residentes en el rural). Las mujeres tienen más porcentaje de "Sí" que los hombres. Las personas con valores más elevados de "sí" en cuando a edad son las que se encuentran entre los 20 y los 39 años. En cuanto a la cantidad de Ítems de Naturaleza e INVIs, parece haber una mayor voluntad de ir a entornos naturales por aquellas personas con menores cantidades de esta clase de ítems ( a excepción de las personas con 4 INVIs).

Entornos naturales y verdes de referencia: Podemos ver que existe una clara preferencia por los Bosques, Playas y Senderos por el río. La mayoría de participantes han escogido más de 1 item, siendo los más numerosos las elecciones de 3 espacios propuestos. Predomina, levemente, la elección por entornos naturales (bosques, playas y praderas) a los seminaturales (senderos por el río, parques forestales o parques y jardines urbanos). Podemos ver ue, a más Ítems de Naturaleza e INVIs, más elección de entornos naturales. A su vez, las personas que viven en el rural tienden a escoger más espacios naturales frente a las personas de entornos más urbanos que tienen una leve preferencia por entornos seminaturales.

Sección 4: COVID-19
Parón de acciones humanas a la naturaleza: Los participantes han valorado positivamente el "parón" de las acciones humanas a causa de la cuarentena con respecto a la naturaleza ( más del 50% de las votaciones se corresponden con 10 puntos). Las personas que votaron valores más elevados fueron las mujeres y las personas de entre 30 y 49 años. Existe una ligeta tendenci a tener valoraciones altas y contar con más ítems de Naturaleza e INVIs.

El COVID-19 es una "respuesta" de la Tierra a las acciones humanas: Los participantes cuentan con valoraciones muy diversificadas en esta cuestión. Las valoraciones de "Sí" son más abundantes en personas de 40-49 años y en mujeres.En cuanto a la tenencia de ítems de Naturaleza e INVIs y esta pregunta, los participantes que indicaron más "Sí" son los que cuentan con 0 INVIs, y 1 ítem de naturaleza. Las personas que viven en pequeñas ciudades/villas son las que más han afirmado esta posibilidad. "Tal vez" fue una respuesta repetida entre mujeres también, y entre personas de entre 50 y más de 65 años.También es un valor representativo de las personas de 2 ítems y de las personas que viven a las afueras de las ciudades.

Sentimientos de rechazo a espacios verdes o naturales tras la aparición del virus: Podemos ver que la gran mayoría de participantes no siente rechazo por la naturaleza después de la aparición de la enfermedad COVID-19.

¿Te gustaría expresar alguna opinión sobre este tema en concreto?: Destacan las respuestas enfocadas en el cuidado y el respeto por los entornos naturales. Estas respuestas presentan un carácter proteccionista y conservacionista de los entornos naturales. Algunos participantes llegan a achacar que el mundo estaría mejor sin la presencia humana y que el COVID-19 es el producto del “Antropoceno”, causado por las acciones humanas. Así, otros participantes citan a enfermedades como el SARS o el ébola . Hay participantes que exploran la posibilidad de que el COVID-19 sea un producto de un laboratorio y que promueve una guerra mundial. En contraposición a los llamamientos al cambio para respetar y valorar más la naturaleza, algunos participantes negaban que esto fuera a suponer un cambio, dado que para reactivar la economía invertirán en producción que inevitablemente va a seguir contaminando. También se critica que no se cambiará nada, ya que el ser humano ya ha padecido otras enfermedades pandémicas y ha sobrevivido. Por su parte, algunos tratan el problema puede ser la movilidad global y la sobrepoblación de sociedades humanas y sobreexplotación de los entornos naturales y de los grupos de animales. También existen comentarios de cara a las diferencias sociales presentes y potenciadas por la crisis del coronavirus, así como poca apelación a que los humanos puedan ser más conscientes de sí mismos y puedan mirar por su salud individual (higiene y prevención de contagio), social y ambiental. Reflexionando sobre la importancia de nuestros actos individuales y su extensibilidad social.

Sección 5: Exprésate
"Si tienes alguna experiencia con la naturaleza que te haga feliz, opiniones que no he abordado y que quieras compartir...": En estas respuestas se destacan las palabras como contacto, amor, energía, libertad y felicidad. Algunos comentarios como el no poder ir a entornos naturales en la cuarentena era algo que les afectaba. Expresiones de gratitud como “sentirse afortunado/a” por vivir cerca de entornos naturales o por haber experimentado estar durante un tiempo en esos entornos. Compartir la naturaleza es una expresión repetida en algunos comentarios, especialmente con familia y amigos. Muchas personas narran experiencias de la niñez con su familia o momentos puntuales como la celebración de fiestas en entornos naturales. Muchos participantes también incluyen experiencias como voluntariado o actividades de educación ambiental. El deporte en entornos naturales también es objeto de comentarios. Muchos de los comentarios también van enfocados a la superación de dolencias o enfermedades gracias a estar en contacto con entornos naturales. Otros participantes incluyen ideas sobre la protección de la naturaleza y el apoyo a las personas que trabajan en entornos naturales, ya que deben estar en contacto con personas con intereses de especulación urbanística, y deben ser protegidos legalmente.

¿Tienes algún comentario o crítica de mejora sobre cómo es el cuestionario?: Muchas de las respuestas a esta cuestión han sido de ánimo y agradecimiento por la realización de esta pequeña investigación. En cuanto a las críticas a destacar: incluir la vinculación el entorno familiar y el entorno natural; un mejor empleo de preguntas obligatorias para mejorar el fluir del test; hacer un test más visual para que fuera más accesible para los menores; la formulación de preguntas poco claras que daban lugar a equívoco; estudiar los efectos positivos de la cuarentena para el individuo; indicar, también, las acciones de los individuos en un carácter proambiental, para poder comprender cual es el nivel de consciencia hacia los entornos naturales. Otro participante indica que, si vives en la naturaleza, preguntas como “echas de menos los entornos naturales” no tienen mucho sentido que fueran obligatorias. También indica que “deja mucho que desear” que este cuestionario sea de educación ambiental. Un participante indica que el cuestionario en general es mejorable, mas, la pregunta relacionadas con la edad podría dejarse más clara, ya que en un indicó estaban incluidas franjas de edad entre 20 a 30 años, e indicó que eran mejores si se indica con franjas de 9 años en vez de década a década (de 20 a 29).

Evaluación y crítica
Atendiendo al análisis realizado gracias a los datos obtenidos por el cuestionario, quedan unas líneas claras que deben ser mejoradas:
La expresión de las preguntas deberían ser con menos extensión y más concisas. A su vez, se debería indicar mejor las preguntas obligatorias y guiar en las que no lo fueren para no confundir a los usuarios.
Las preguntas de perfil, sería interesante haber incluido preguntas como el oficio o el nivel de estudios para contrastar con datos aportados por entidades como el CIS o en INE a este respecto.
También, una pregunta que no fue formulada correctamente y que habría sido de gran interés es : ¿Cómo valoras tu estancia en el hogar en esta cuarentena? La pregunta, no estaba mal formulada, mas las indicaciones para completarla se dieron de forma errónea y poco clara.
Hacer más preguntas relacionadas con actitudes y hábitos proambientales.
Especificar mejor cuales son las actividades en los entornos naturales.
Ceder más espacio para la improvisación de los participantes.
Hacerla más visual (como indicó una participante) para que fuese más accesible para un público más amplio.
Indicar conceptos que pueden ser más difíciles de comprender para diferentes participantes.
También, eliminar preguntas como, por ejemplo, la convivencia, ya que no se han establecido correlaciones que puedan ser de interés para el estudio de este cuestionario.
Finalmente, haber animado a un mayor público, ya que la muestra es reducida dadas las características del análisis a realizar, ya que solo es una persona la que lo analiza. Pero una mayor muestra hubiera sido de gran interés para obtener datos más fiables y representativos.
Realizar el trabajo junto a otros profesionales para que las evaluaciones sean de mayor calidad.
Conclusiones
Teniendo en cuenta el marco conceptual y los resultados de los cuestionarios, comprendemos que es necesaria la toma de acción con respecto a la incorporación de más elementos naturales en los hogares, para poder crear diseños biofílicos, independientemente del tipo de vivienda que tengan las personas. La Educación Ambiental en el espacio debe jugar un papel esencial en este proceso. Las enseñanzas deben ser orientadas por un profesional que comprenda los entornos y que pueda aportar ideas para aplicar cambios pragmáticos y viables. Sin olvidar, que eso es un proceso de enseñanza. Mas los procesos de aprendizaje surgen de forma espontánea en los entornos, dependiendo de las posibilidades que pueda comprender el individuo, y de las emociones que esos espacios suscitan al mismo. Extensiblemente, este sentimiento de amor por los entornos naturales puede desarrollar valores proambientales que ayuden a proteger lo que es la salud ecosistémica y así, poder prevenirnos de males como la contaminación atmosférica, o enfermedades causadas por zoonosis como el presente COVID-19. A pesar de que en este trabajo se pretendió dar una visión holoárquica de las circunstancias complejas del mundo y cómo todos los elementos interactúan entre sí de una forma dinámica, es importante atender a lo inmediato. Es decir, poder modificar nuestro entorno más cercano, desde nuestro hogar y las comunidades en las que nos situamos. Introducir ítems de naturaleza en nuestros hogares es un proceso importante para mejorar nuestra relación con la naturaleza, especialmente si son los relacionados con los INVIs que hemos visto a lo largo de este cuestionario. Por otra parte, fomentar la creación de espacios verdes en las ciudades es un proceso que beneficia a la ciudadanía en su conjunto, a la par que sirven como espacios de paso para muchas especies migratorias, y libera las zonas más asilvestradas para la fauna y la flora local. Autores como Richard Louv o Heike Freire apuestan por incluir plantas en el hogar. Introducir una variedad adecuada de plantas autóctonas en el hogar puede ser un proceso que favorezca no solo nuestra relación con el entorno, si no crear redes de alimentación de las especies que viven en el mismo. Insectos y pájaros podrán disfrutar de nuestra compañía mientras también siguen el proceso de las dinámicas tróficas. A su vez, favorece el proceso de polinización y genera mayores espacios para que los animales polinizadores tengan refugios. A su vez, propone dejar el espacio de césped más reducido y anima a plantar especies leñosas, ya que pueden albergar más vida. También adoptar animales o hacer casas de insectos o pájaros facilitan esta clase de contactos. Esto, evidentemente, debe adaptarse a las posibilidades de cada hogar.
Es importante atender, también, a propuestas metodológicas como la de Joseph Cornell sobre "El Aprendizaje Fluido", describe perfectamente el acto de inmersión en entornos naturales para poder generar vínculos fuertes de pertenencia con el entrono, Ya que el aprendizaje fluido presenta el despertar del entusiasmo de las personas, enfocando la acción a aspectos concretos, ofreciendo experiencias directas y significativas y, finalmente, creando puestas en común en la comunidad. Como vemos en estas aportaciones, los pequeños gestos diarios son los que construyen los grandes sentimientos que modifican nuestros actos a largo plazo. Las emociones de cara a la naturaleza juegan un papel esencial para la creación de vínculos que nos hagan sentir partícipes de ella, que nos muevan para protegerla. Ya que protegiendo a los espacios naturales estamos protegiéndonos a nosotros mismos como individuos y sociedad. Lo consciente e inconsciente de nuestro saber hacer, ser y estar es una construcción compleja de nuestra humanidad, pero no imposible.
Agradecimientos
Quiero agradecer a todas las personas que han participado, por darme la oportunidad de hacer este modesto trabajo. Un afectuoso agradecimiento también a aquellas que lo han difundido, y que me han animado regalándome buenas y bellas palabras. Sin duda, agradecer en especial a Juana su increíble labor divulgando el cuestionario, ya que sin su ayuda no hubiese llegado a tantas personas. Y por su inestimable apoyo, por compartir conmigo su experiencia y conocimientos y por creer en mí y animarme a seguir cuando no estoy muy segura de si este es mi camino. Y, también, recordar lo que se da por sentado. Agradecer a la increíble y compleja naturaleza, que no entiende de moral humana o de preceptos ni teorías. El mundo humano está sobre la tierra, que tiene su saber hacer, su saber estar. Y que comprenderla y compartirla es el único viaje para nuestra reconciliación con nuestro entorno, nuestra comunidad humana y nuestro yo más animal y material. La naturaleza llama a más naturaleza, simplemente tenemos que aprender a agudizar el oído y atender a su llamada
Muchísimas gracias por leerme y espero que pueda haberte aportado algo nuevo
Ficha técnica del documento:
Título: Educación ambiental y cuarentena
Páginas:120 páginas
Tiempo estimado de trabajo: 70-80 horas





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